La Cocina de Graciela: el restaurante mexicano de Hospitalet.

Me encanta descubrir sitios nuevos, sobretodo cuando son poco conocidos y se encuentran medio escondidos, fuera de las zonas céntricas de la ciudad. La Cocina de Graciela es uno de esos lugares del que te tienen que haber hablado antes para poder ir, ya que no se encuentra en una zona demasiado transitada. Hasta hace bien poco, creía que no había ningún restaurante mexicano decente en Hospitalet, pero estaba equivocado. La Cocina de Graciela es un lugar pequeño, decorado al estilo mexicano pero de forma personal, huyendo un poco de los tópicos que asociamos a este tipo de establecimientos.

El restaurante se divide en dos zonas. La entrada, que cuenta con una pequeña barra y alguna mesa, y  el comedor principal interior, siendo éste algo más oscuro (cosa que no va nada bien para hacer fotos, todo sea dicho).

Nuestra primera visita fue hace ya algunas semanas para probar el menú de mediodía. Si no os decidís a probar directamente su carta, el menú es una muy buena opción para descubrir qué es lo que se cuece en este restaurante. Su precio: 9,90 €

Como salimos muy contentos, decidimos que tendríamos que volver, pero con más gente para poder probar los platos que pudimos ver en la carta. Dicho y hecho. A los pocos días estábamos de vuelta.

Os recomiendo pasar antes por la Bodega Evaristo, en Rambla Catalana, para hacer el vermutillo y descubrir sus anchoazas, ya que está muy cerca del restaurante.

Aquí van las fotos de la comida:

Ceviche mexicano.

Ceviche mexicano.

Salsas de acompañamiento.

Salsas de acompañamiento.

Piplan (pollo con mole, alubias y arroz)

Piplan (pollo con mole, alubias y arroz)

Nachos Aztecas.

Nachos Aztecas.

Aquí tengo que hacer una pausa para comentaros que los Nachos Aztecas son una brutalidad! Un platazo de nachos con un montón de cosas. Plato recomendadísimo, pero hay que ir con ojo, es bastante grande!

Nosotros éramos cuatro personas, y la verdad es que nos lo comimos todo porque estaba muy bueno, pero podríamos habernos ahorrado algún plato.

Cochinita.

Tacos de cochinita.

Tacos de Birria (cordero)

Tacos de Birria (cordero).

Sopes (tortas de maíz gruesas).

Sopes (tortas de maíz gruesas).

Hasta aquí los platos que comimos. Lo mejor para poder probar muchas cosas es que vayáis 4 o 5 personas, porque sinó no os lo podréis acabar. Nosotros tuvimos que hacer un esfuerzo para tomar el postre! Pedimos dos: Tarta de elote (una especie de bizcocho hecho con maíz) y un 3 leches (Bizcocho hecho con tres tipos de leche, incluyendo leche condensada).

Elote.

Tarta de elote.

Tres leches.

Tres leches.

Las fotos de los postres son del menú de mediodía de nuestra anterior visita. Los de la carta son más grandes! En La Cocina de Graciela encontraréis comida mexicana casera de calidad en Hospitalet. Es un local en el que es muy fácil encontrarse con mexicanos comiendo (y eso siempre es buena señal). La Cocina de Graciela se encuentra en el Passatge Xiprer, 5 (Hospitalet de Llobregat). Cierra los lunes. Su teléfono es 931927361 – Móvil 631772424 Os dejo alguna foto más del interior del local:

La entrada.

La entrada.

El comedor interior.

El comedor interior.

Se me olvidaba! Toda la comida que habéis visto en las fotos, más ocho cervezas, un chupito de tequila y cafés y carajillos nos salió por algo menos de 85€ en total. Merece la pena, verdad?

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Mitja Galta: cocina tradicional de calidad entre Barcelona y Hospitalet.

Para empezar tengo que decir que el restaurante Mitja Galta se encuentra técnicamente en Barcelona, pero a escasos metros del límite con Hospitalet así que, vamos a aceptar pulpo como animal de compañía y lo incluiremos en nuestra página.
Además, se encuentra justo donde estaba El Pràctic, restaurante del que ya hablamos en su día (ahora ubicado en Sants) y del cual tenemos un gran recuerdo.
Mitja Galta es una Casa de Comidas de barrio, tal como lo define Philippe Regol en su blog. Buena cocina tradicional, producto de calidad y bien trabajado a unos precios muy competitivos.
El menú de mediodía se encuentra a 11,50€ y encontramos que tiene una RCP realmente buena. Ésta fue nuestra opción, quedándonos con las ganas de probar su plato estrella, la mitja galta, y también de volver un fin de semana en busca de su menú degustación, con un precio de 25€.
La semana pasada, que es cuando fuimos, tenía el siguiente menú:

Menú de mediodía.

Menú de mediodía.

Os dejo con las fotos de lo que comimos…

Caldo Gallego.

Caldo Gallego.

Pasta con queso azul y peras.

Pasta con queso azul y peras.

Copa de vino y agua.

Copa de vino y agua.

Pescado del día (dorada) y verduritas a la japonesa.

Pescado del día (dorada) y verduritas a la japonesa.

Albóndigas con sepia.

Albóndigas con sepia.

Fuimos un día lluvioso, así que el caldo gallego y la pasta nos sentaron de maravilla. A destacar la dorada, con una cocción perfecta. En cambio, a las albóndigas no les hubiera ido nada mal algo más de potencia de sabor.
En general todo muy bien, tanto la comida como el servicio, siempre muy atento y correcto.

Otro punto fuerte del menú son los postres. Nosotros nos decantamos por una crema de yogurt natural con orejones y clavo por un lado y también por el pastel de chocolate y azucar de naranja.

Crema de yogurt natural con orellanas y clavo

Crema de iogurt natural amb orellanes i clau.

Pastel de chocolate y azucar de naranja.

Pastel de chocolate y azucar de naranja.

El restaurante es sencillo y acogedor, las mismas cualidades que transmiten en el servicio, cuidando muy bien los detalles.

El interior de Mitja Galta.

El interior de Mitja Galta.

Detalle del interior.

Detalle del interior.

Como os decía antes, Mitja Galta nos dejó muy buenas sensaciones y con muchas ganas de repetir y probar más cosas. Por cierto, el jueves preparan arroz, incluído en el menú de mediodía (lo podéis ver en su página de Facebook).

Mitja Galta: C/Constitución 181. Teléfono 932 50 58 44.

Abierto de martes a sábado.
http://www.mitjagalta.cat/

Cena maridaje en el restaurante Sucapa

Nos sentimos encantados encantadísimos de poder asistir de nuevo a una de las cenas-maridaje que organiza el Restaurant Sucapa. En estas cenas se respira un ambiente especial: alegría, buena comida, buena bebida, pasión y buen rollo, muy buen rollo. Las plazas son limitadísimas, así que no me canso de agradecer a todo el equipo del restaurante el poder estar ahí, compartiendo ese momento.
En esta ocasión cambiamos de bodega (anteriormente Celler Comunica) y pasamos a conocer los vinos de la Bodega Contador. Esta bodega es originaria de La Rioja y actualmente está inmersa en un proyecto en Catalunya, concretamente en la zona del Garraf.

Iván, de Bodegas Contador junto a Joan Navarret, de Vila Viniteca preparando la fiesta.

Iván, de Bodegas Contador junto a Joan Navarret, de Vila Viniteca preparando la fiesta.

El encargado de explicarnos la elaboración y todo lo relacionado con el vino de Bodegas Contador fue Iván. Un 10. La pasión con la que Iván vive todo el tema del vino es contagiosa y hace que no puedas dejar de escucharle. Así que eso hicimos. Bueno, eso y comer y beber.
El primero de los vinos fue del proyecto del Garraf: el Massís 2012. Un blanco de color amarillo limpio. En nariz destacan aromas de fruta blanca (plátano y manzana) mientras que en boca presenta una buena armonía entre fruta madura y acidez.

Massís 2012.

Massís 2012.

Con este vino llegó el “aperitivo de la casa“, mientras Iván nos explicaba la historia y la elaboración de sus vinos. Aquí os dejo la foto del plato:

Aperitivo Sucapa.

Aperitivo Sucapa.

Continuamos con un muy buen Yakisoba. ¿Quién ha dicho que es necesario ir a un restaurante oriental para comerse uno de éstos? Siempre me han gustado mucho las pequeñas incursiones en la cocina japonesa que hacen desde Sucapa.

Yakisoba.

Yakisoba.

Aquí entra en escena el segundo vino de la noche, el Macizo 2012. De color amarillo limpio con ribetes dorados, destaca su gran intensidad y potencia aromática (albaricoque, melocotón y maderas dulces). En boca es un vino untuoso, graso y goloso, debido a la presencia de la garnacha blanca con una acidez equilibrada, aportada por el xarel.lo. Personalmente, un muy buen vino.

Macizo 2012.

Macizo 2012.

Seguimos con la cena. El siguiente plato es una coca de bacalao confitado con crema de farigola. Nos hubiera gustado encontrar algo más de protagonismo por parte de la farigola, pero de todas maneras nos encantó.

Coca de bacalao con crema de farigola.

Coca de bacalao con crema de farigola.

Cambiamos de tercio y aparece Sam, con el Predicador. Un rioja de color rojo picota intenso y muy brillante. En nariz es un vino complejo, donde destacan frutas rojas y negras, finas maderas y notas de especias, entre otras. En boca es potente, fresco y maduro, con una acidez equilibrada y tanino goloso. Otro gran vino, muy recomendable.

Sam, presentando el Predicador.

Sam, presentando el Predicador.

El último plato de la noche, antes del postre, fue este “Canelón de siempre con salsa de múrgulas“. Otro gran plato con una pinta buenísima, de la mano de Edgar y Mireia.

Canelón con salsa de múrgulas.

Canelón con salsa de múrgulas.

Para finalizar, un postre homenaje al vino, el cual incluía carbón de reyes molido, simulando la tierra de las viñas. Refrescante y sabroso postre que puso el punto final a una gran cena, donde el conjunto acaba siendo siempre magnífico.

Peras al vino.

Peras al vino.

Después del postre un café y un buen gintónic para rematar la noche. Os dejo la dirección del Sucapa para los que no sepáis dónde está. Posiblemente, el mejor restaurante de Hospitalet.

Dirección: Riera de la Creu, 9, 08901 L’Hospitalet de Llobregat, Barcelona
Teléfono: 931 80 37 53
(Aclaración: al no poseer grandes conocimientos sobre vinos, he extraído las notas de cata de la información que nos proporcionó el mismo restaurante.)

La Perla de la Torrassa

Hace unas semanas, después de haber cenado de maravilla en El Pràctic, fuimos a la coctelería Tirsa y allí empezamos a hablar con Enric (uno de los barmans). Hablamos un poco de todo, pero básicamente sobre gastronomía, y salió el tema de los restaurantes poco conocidos. Esos bares o restaurantes que, pese a ofrecer auténticas maravillas culinarias, no se encuentran entre los más populares de la ciudad. Siempre he pensado que esos lugares son lo que merece la pena conocer. Y así fue como llegamos a La Perla.

La Perla es un bar-restaurante ubicado en la calle Holanda, en la Torrassa, donde os comeréis uno de los mejores pulpos de Barcelona” decía Enric. Con esa tarjeta de presentación no nos quedó más remedio que ir a investigar.

Cuidado con las raciones, son de un tamaño considerable” o “la relación calidad/precio es buenísima” fueron las frases que nos acabaron de convencer. Así que no hemos tardado mucho en desplazarnos hacia allí para poder comprobar lo que nos decía Enric.

La entrada al bar (no hay foto, se me pasó) es de esas que no inspira mucha confianza, pero eso nunca nos ha echado para atrás. Llegamos sobre las 13h y encontramos al dueño limpiando. Por lo que parecía, la noche anterior había sido movidita. El aspecto interior del local no se diferencia mucho del exterior. Una barra donde se amontonaban vasos y platos del día anterior nos daba la bienvenida. Sin embargo, todos estos detalles pierden importancia cuando continúas mirando. Almejas, berberechos frescos, pulpo y alguna cosilla más asomaba por la barra.

Nos sentamos. Le comentamos que nos gustaría probar un poco de todo y que preferíamos medias raciones. Casi antes de empezar a hablar ya teníamos en la mesa una botella de turbio bien fría, con sus correspondientes cuencos.

Riberiro bien frío

Vino turbio, bien frío.

El dueño (una persona bastante inquieta y nerviosa) nos empezó a recomendar algún que otro plato, ya que no había carta, o al menos nosotros no la vimos. Nos decantamos por una fritura variada, unas almejas a la marinera, unos berberechos al vapor y el pulpo (cómo no).

¿Queréis un poco de pan?” nos comenta. “Sí, gracias.” contestamos.

Llega la fritura. Una buena ración, la verdad. Nos hizo dudar sobre si era media o una entera. Calamares, boquerones y chipirones, todo ello perfectamente cocinado. Una fritura ligera, suave y nada aceitosa.

Bar la Perla

Fritura de pescado.

El pan no viene. Pero sí que llega una buena ración de berberechos al vapor también en su punto exacto y con un sabor espectacular. El vino, sin ser nada del otro mundo, cumple su función.

¿Queréis un poco de pan? ¿Os corto un poco de pan?” Nos vuelve a decir el dueño.

Sí, por favor” Contestamos.

Sin noticias del pan. ¡Pero llegan las almejas a la marinera! Otra buena ración, con una salsa muy sabrosa (aquí sí que necesitaremos el pan). En ese momento escucho por tercera vez: ¿Os traigo un poquito de…?

Y llegó el pan!!

Bar La Perla

Almejas a la marinera.

Al ser las raciones de considerable tamaño, ya empezábamos a notar el estómago algo lleno. En ese momento nos llega un platazo de pulpo, con patatas (recién cortadas y fritas) y pimientos de Padrón. Brutal. Buenísimo. Ahora volvemos a acordarnos de Enric, del Tirsa e interiormente le damos las gracias.

Pimientos de Padrón.

Pimientos de Padrón.

El pulpo.

El pulpo.

A estas alturas de la comida, hacemos un pequeño descanso y me pongo a hablar con el dueño. Me comenta que otro día, antes de venir, es conveniente reservar. Por lo visto tiene reservas ya para todo lo que queda de año. También me enseña, con una mezcla de orgullo y nostalgia, una foto suya de hace unos años. Todo un personaje!

El dueño de La Perla.

El dueño de La Perla.

El dueño de La Perla.

El dueño de La Perla.

¿Queréis unos chupitos?” nos pregunta mientras saca cinco botellas de la nevera. “El de café lo hago yo y está buenísimo”. Nos deja las botellas sobre la mesa y nos pregunta si queremos postre. Pedimos Tarta de Santiago, pero sólo una ración.

El licor de café está espectacular, por cierto.

Los chupitos.

Los chupitos.

Tarta de Santiago.

Tarta de Santiago.

Con la tarta nos llega también una especie de vino dulce. Nos explican que es para mojarla. Como nosotros solemos hacer caso a casi todo lo que nos dice el dueño de un local, procedemos. Buenísimo.

En este punto me planteé lo que nos podría costar la comida. Sin precios, andaba algo perdido. Pensé en la calidad del producto y en el volumen de los platos. Tomé como referencia algún restaurante de Barcelona y pensé que la cosa estaría cercana a los 70€. Me puse otro chupito.

Pedimos el café. La verdad es que estaba bastante bueno, aunque algo largo para mi gusto.

Café.

Café.

Pedimos la cuenta. No nos entregan, ni nos enseñan ningún papel, pero nos dice que son 38€. Genial. Hacía tiempo que no me cobraban menos de lo que creía en un restaurante. Salimos muy contentos, ya que nos encanta descubrir lugares nuevos, medio desconocidos, con buen producto.

Un bar con encanto al cual debéis ir si os ha gustado lo que habéis leído aquí. Bar La Perla, calle Holanda 61. Hospitalet de Llobregat. El sitio es muy pequeño, así que se recomienda llamar antes: 93 332 92 94

Antichi Sapori de Angelis, un paseo por la cocina tradicional calabresa.

Daniele y Gianluca de Angelis son los hermanos propietarios de este restaurante italiano, ubicado en Collblanc, en el que, tal y como nos dicen en su web, se puede saborear “la típica cocina calabresa sin ninguna influencia española“. Su carta es de lo más variada, encontrando pasta y pizza (por supuesto), pero también carnes, quesos, arroces, ensaladas, etc.

La primera noticia que tuve sobre el De Angelis fue por internet, buscando restaurantes en Hospitalet vi que estaba en el puesto nº 1 en el ranking de Tripadvisor y, aunque eso más bien me hizo desconfiar, ya que esa lista es un tanto “peculiar”, me llamó la atención. Meses más tarde me lo recomendaron y fue entonces cuando decidí ir a probarlo. Aquí os cuento lo que me pareció.

El restaurante en sí es agradable, con una luz muy cálida y con la cocina descubierta (así podemos ver al conjunto de cocineros, la mayoría italianos, trabajando). Los camareros también son italianos y muy atentos. Todo el conjunto genera una atmósfera acogedora que te traslada al país de la pasta. La única pega sobre el local: las mesas están muy juntas. Nosotros tuvimos suerte y la pareja de al lado era bastante silenciosa pero en otros casos, la proximidad puede llegar a ser molesta. Decir también que el restaurante estaba lleno, así que os recomiendo ir bastante pronto.

Detalle de la mesa

El logo del restaurante en los manteles.

Bastoncitos de pan

Bastoncitos de pan.

Sobre las mesas nos encontramos unos bastoncitos de pan que, si bien no son nada del otro mundo, ayudan a pasar el rato mientras miras la carta. Os recomiendo echar un vistazo a su web para verla, ya que es bastante completa y cuesta decidirse entre tanto plato. A nosotros nos hubiera gustado probar muchas más cosas, pero realmente es complicado, ya que la mayoría de los platos son contundentes.

Para beber pedimos un vino italiano que nos recomendó unos de lo camareros. No conozco demasiado este tipo de vinos y nos dejamos aconsejar. Era un vino bastante agradable de beber, al que le faltó algo más de fuerza, pero que no estuvo mal.

Cirò 2011

Cirò 2011.

Pedimos un entrante, una ensalada, un plato de pasta y una carne. Todo para compartir. Muy amablemente nos fueron llegando los platos y hay que agradecer que en cada uno de ellos, el camarero iba cambiando los cubiertos (cosa que no siempre sucede en un restaurante). El entrante fue lo más flojo de la cena. Pedimos Scamorza (queso fresco de vaca) ahumado y a la plancha. Para mi gusto le faltó algo de sabor.

Scamorza

Scamorza.

A partir de aquí todo estuvo realmente muy bien. Nos llega la Insalata Tartufata. Una ensalada de bacon, piñones tostados, espinacas, queso trufado, tomate cherry, olivas negras y escarola. Muy bueno el queso trufado!

"Hospitalet Gastronomic" "De angelis"

Insalata tartufata.

Al poco rato nos llegó el plato de pasta: Fusilli a la calabrese. Ufff qué ganas tenía de comerme un plato así. Contundente, muy sabroso y con toques picantes, el plato consistía en Fusilli con berenjena, salami picante, tomate cherry, tomate y queso de cabra. Aquí abajo tenéis la foto.

Fusilli a la calabrese

Fusilli a la calabrese.

Para acabar, la Tagliata di carne. Otro grandísimo acierto. Muy tierna la carne y muy sabroso el parmesano. El plato llega en una especie de plancha metálica (estilo carne a la piedra) y se sigue cocinando un poco en ella, así que recomiendo pedirla poco hecha y aguantarla más o menos tiempo en esta plancha, según nos apetezca.

Tagliata di carne.

Tagliata di carne.

A estas alturas ya estábamos más que saciados, pero no nos podíamos ir sin pedir algún postre, y mucho menos con el buen sabor de boca que nos estaba dejando el lugar. Así que hicimos sitio y le echamos un vistazo a la carta de postres. No hay fotos de las cartas ya que las podéis encontrar en su web.

Nos decidimos por un Tiramisú y por un Coulant blanco, el cual tenía la parte exterior de chocolate negro, pero el relleno era de chocolate blanco (una de mis debilidades). El tiramisú, de gran tamaño, muy ligero y delicado, me encantó. El coulant fue la culminación a una gran cena, junto con un buen café ristretto. Por cierto, da gusto cuando pides un café corto y realmente te lo traen corto.

Tiramisú.

Tiramisú.

Coulant blanco.

Coulant blanco.

Café ristretto.

Café ristretto.

Después del café nos ofrecen unos chupitos (limoncello y grappa) que aceptamos encantados. Como conclusión decir que Antichi Sapori de Angelis es un gran restaurante de comida italiana tradicional en el cual pasarás un rato muy agradable disfrutando de una cocina sencilla y elaborada a la vez. Nos faltó probar las pizzas, pero tened claro que volveremos pronto para hacerlo!

La cuenta para dos.

La cuenta para dos.

Aquí tenéis parte del equipo responsable del restaurante. Siempre es un placer cuando los cocineros o camareros se muestran así de amables.

Pizzero.

Adriano, el pizzero del restaurante.

Cocineros.

Cocineros de De Angelis (Jorge y Jose).

La dirección: Carrer de Collblanc 48, 08903 L’Hospitalet de Llobregat. Abierto todos los días.

13:30 a 16:00 y de 21:00 a 24:00
Tel: 93 448 06 76

El Pràctic. Mucho más que un restaurante de tapas.

ACTUALIZACIÓN: Nuestro amigos de El PRàctic se han trasladado a la calle Tenor Masini, 20 (Barcelona)

Situado en la frontera entre Hospitalet y Barcelona se encuentra este pequeño local, conocido por poca gente (una lástima), aunque los que saben de él son perfectamente conscientes de lo que se cuece dentro. ¿Y qué es lo que hay dentro? Pues bien, lo que nos ofrece Andrés Huarcaya es una cocina de elementos sencillos, elaborados a la perfección y con una técnica espectacular. La receta mágica: buena materia prima y un gran saber hacer en la cocina. Si a esto le sumamos que los precios son muy ajustados, podemos decir que es un sitio de visita obligada para la gente de buen comer.

Buscando por diferentes blogs se pueden encontrar varias críticas del restaurante y todas coinciden en lo mismo. El local es pequeño, no demasiado bonito (por decirlo con suavidad) y exteriormente podría confundirse con un bar de barrio, de esos en los que no te plantearías entrar a comer. Para mí, esa es parte de su encanto. Una vez dentro tardas muy poco en olvidarte de la decoración y de la entrada, ya que con gran amabilidad el equipo de El Pràctic se encarga de que pases un gran rato. Bueno, entremos ya en materia…

La comida. Aquí se sirven tapas. ¿Parece simple, no? Sirven oreja de cerdo, callos, croquetas, bravas… pero no os confundáis. No tiene nada que ver con lo que hayáis probado en otros sitios. La oreja (plato estrella) la cocinan durante varias horas a baja temperatura y luego la pasan por la plancha para darle un toque crujiente por la parte exterior, manteniendo una textura increíble en su interior. Únicamente por este plato merece la pena venir, os lo aseguro. También tienen otro tipo de tapas donde se nota más la influencia de la cocina peruana de Andrés. Ceviche, tiradito, wantan relleno de cerdo… todo delicioso!

Lo ideal es que vayáis cuatro personas. Es el número perfecto para que podáis probar muchas cosas. Empezamos con nuestra elección:

Ceviche de corvina clásico.

Ceviche de corvina clásico.

Pan con tomate.

Pan con tomate.

Wantan relleno de cerdo ibérico con salsa agridulce.

Wantan relleno de cerdo ibérico con salsa agridulce.

Estos fueron los primeros platos que llegaron a la mesa. El ceviche estuvo buenísimo, con un toque de acidez muy refrescante. Espectacular, de verdad. El pan estuvo bien y el wantan fue el plato que menos nos entusiasmó de toda la cena, aunque esto lo digo porque la mayoría de platos eran sobresalientes y éste se quedó en un notable.

Croquetas caseras de pollo rustido.

Croquetas caseras de pollo rustido.

Bikini de mozarella de búfala, trufa y paletilla ibérica.

Bikini de mozarella de búfala, trufa y paletilla ibérica.

Se me acaban los adjetivos para estos platos. Las croquetas, perfectas. Sin más. Una textura interior y exterior muy lograda, así como la potencia de sabor que tenían. Luego nos llegó el bikini. El sabor de la trufa, mezclado con la textura de la mozarella… ufff no os lo podéis perder!

Oreja de cerdo crujiente cocinada a 70º.

Oreja de cerdo crujiente cocinada a 70º.

Por fin nos llega el plato estrella. Espectacular. Como decía antes, sólo por este plato merece la pena venir. La primera vez que probé la oreja de cerdo fue aquí, hace unos meses (soy algo reticente a comer cierto tipo de cosas) pero si olvidas los prejuicios que puedas tener y la pruebas, disfrutarás muchísimo de este plato, aunque cuando vayas a otros restaurantes y pidas oreja no esperes que sea lo mismo.

Dos huevos de Calaf, patatas fritas y chorizo gallego.

Dos huevos de Calaf, patatas fritas y chorizo gallego.

Dos huevos de Calaf, patatas fritas y chorizo gallego.

Dos huevos de Calaf, patatas fritas y chorizo gallego.

Otro plato cargado de intenso sabor, como toda la cocina de Andrés. Un bocado que merece la pena probar todo junto, mezclando la patata, el chorizo y el huevo. Se junta todo en la boca para lograr un conjunto realmente bueno.

Secreto de cerdo ibérico con chimichurri.

Secreto de cerdo ibérico con chimichurri.

Con el secreto de cerdo acabamos la cena. Un plato que también estuvo a la altura. De hecho tuvimos que pedir más pan para rebañar lo que nos quedó en el plato! A estas alturas estábamos ya bastante saciados, aunque con espacio suficiente para probar algún postre.
Los vinos que probamos fueron estos dos. Un Montsant llamado La Comedia, y un Ribera del Duero llamado Fulanito. Ambos estuvieron correctos, sin llegar a entusiasmar. Quizá uno de los puntos a mejorar sea la carta de vinos.

La Comedia, Montsant.

La Comedia, Montsant.

Fulanito, Ribera del Duero.

Fulanito, Ribera del Duero.

De postre pedimos el cremoso de chocolate y el tiramisú de la casa. Muy buenos los dos, especialmente la ganache de chocolate con sal y aceite. Si no lo habéis probado nunca, de entrada os puede parecer algo raro, pero os aseguro que el aceite y la sal le dan un toque muy especial.

El tiramisú.

El tiramisú.

Cremoso de chocolate con aceite y sal.

Cremoso de chocolate con aceite y sal.

El cremoso venía también recubierto de peta zeta, lo que le dió un toque divertido al postre. En resumen se puede calificar de un sitio con una relación calidad/precio excelente, un trato muy correcto y una cocina muy bien elaborada.

Hay que comentar que llegamos a cenar algo tarde y fuimos la última mesa en acabar, lo que hizo que tuviéramos la oportunidad de ver a Andrés al salir. Le saludamos y muy amablemente se sentó con nosotros un momento. Se alegró de que nos hubiera gustado mucho la cena. Sin conocerle, me dió la sensación de ser una persona sencilla y humilde. No lo he comentado antes pero Andrés trabajó en el cátering de El Bulli durante unos años (en las paredes del local se pueden ver recuerdos de su estancia allí).

Andrés Huarcaya.

Andrés Huarcaya.

Recuerdo de su paso por el cátering de El Bulli.

Recuerdo de su paso por el cátering de El Bulli.

Aquí os dejo la carta con las tapas. Nosotros nos quedamos con ganas de probar más cosas, así que haremos lo posible por remediarlo e intentaremos volver pronto. Más abajo os pongo la foto con la cuenta para cuatro personas, con cafés y carajillos. Hay que puntualizar que antes de cenar pedimos 3 cañas y una copa de vino, y que cenando nos bebimos dos botellas (qué le vamos a hacer, fuimos con bastante sed). Así que el precio, siendo ya muy bueno, se podría haber reducido algo más.

La carta de tapas.

La carta de tapas.

La cuenta para cuatro. Muy bien.

La cuenta para cuatro. Muy bien.

Lo dicho, si estáis buscando un sitio donde probar cosas nuevas o buscáis redescubrir platos tradicionales como la oreja o los callos, no lo dudéis. Este es vuetro sitio! Os dejo la dirección (técnicamente está en Barcelona, pero justo al lado de Riera Blanca):

NUEVA DIRECCIÓN: C/Tenor Masini, 20 (Barcelona)

Gauchito’s Grill: el argentino de Hospitalet.

Situado cerca de la iglesia románica de Santa Eulalia, en una calle estrecha y algo oscura, se encuentra este pequeño restaurante argentino. Hacía ya tiempo que tenía ganas de volver (hace unos años probé su menú de mediodía y su carta) y al ver que se anunciaba en El Tenedor con un 50% de descuento en la carta, me decidí. El dueño es una persona muy cordial y hace que estés a gusto todo el tiempo, ofreciendo un servicio muy atento.

Después de tomarnos nota, nos trajo unos aperitivos: una especie de lomo italiano (no recuerdo su nombre) y pan ligeramente tostado, acompañado de chimichurri y salsa criolla. Ya sólo con el pan y las salsas podría haber estado un buen rato comiendo, pero había que dejar hueco en el estómago para el resto de la comida.

Gauchitos Grill Hospitalet Gastronòmic

Lomo italiano, algo más especiado.

Gauchitos Grill Hospitalet Gastronòmic

La salsa criolla y el chimichurri.

Gauchitos Grill Hospitalet Gastronòmic

El pan tostado.

Nuestra intención era beber agua y tomar una sola copa de vino, así que eso fue lo que pedimos, pero nos dijeron que podían abrirnos una botella de un vino argentino para que la probáramos y que únicamente nos cobrarían media. Eso hicimos, aunque luego, muy amablemente nos dijeron que nos bebiéramos el resto de la botella si nos apetecía. No nos la acabamos, pero sí que nos bebimos una copita más. Nada que objetar al vino, que tenía cuerpo y sabor, muy adecuado para lo que habíamos pedido.

Los primeros fueron llegando. Nuestra elección fue empanada y chorizo criollo, ambos muy sabrosos. El dueño nos comentaba que la carne de la empanada la cortan a mano, en pequeños trozos que se pueden apreciar al comerla.

Gauchitos Grill Hospitalet Gastronòmic

El vino, con una buena relación calidad/precio.

Gauchitos Grill Hospitalet Gastronòmic

Las empanadas criollas, hechas al horno.

Gauchitos Grill Hospitalet Gastronòmic

Aquí podemos apreciar la carne y los demás ingredientes.

Gauchitos Grill Hospitalet Gastronòmic

Los chorizos criollos, muy jugosos.

Al acabar con los primeros platos, empezaron a llegar a la mesa una serie de acompañamientos para la carne. Sal del Himalaya, unas patatas a la piedra y una mantequilla de hierbas para untar en las patatas. Todo muy bueno, la verdad. Además, la cocina está al lado de la barra y se puede apreciar en todo momento lo que hacen en ella.

De segundo pedimos solomillo con foie y mermelada por un lado, pero no teníamos claro el otro plato. Dudábamos entre vacío y entraña hasta que nos dijeron que no había ningún problema. La solución: “Os traemos mitad de uno y mitad de otro“. Vuelvo a repetir que el trato que nos dieron fue magnífico. Volviendo a los platos he de decir que nunca había probado la entraña hasta ese momento y la encontré muy buena. También hay que destacar el contraste de sabores del solomillo con el foie y la mermelada.

Gauchitos Grill Hospitalet Gastronòmic

La sal del Himalaya nos vino bien para el foie.

Gauchitos Grill Hospitalet Gastronòmic

Las patatas.

Gauchitos Grill Hospitalet Gastronòmic

Mantequilla de hierbas, bastante buena. La untamos sobre las patatas tal y como nos aconsejaron.

Gauchitos Grill Hospitalet Gastronòmic

Entraña y vacío, ambos muy sabrosos.

Gauchitos Grill Hospitalet Gastronòmic

Solomillo con foie y mermelada.

Lo que acompaña a la carne no son patatas fritas, tal y como podría parecer. Es una especie de tempura de zanahoria que no nos esperábamos y que estuvo bien. Más abajo podemos ver fotos del restaurante. Buena disposición de las mesas, con unas copas y una cubertería que personalmente me gustaron mucho, aunque no tanto los platos.

Gauchitos Grill Hospitalet Gastronòmic

Una de las mesas.

Gauchitos Grill Hospitalet Gastronòmic

El cocinero, haciendo una masa.

Llega el momento de los postres y el dueño nos enseña unas tartas y pasteles caseros (otro punto a favor). Vemos una de dulce de leche y coco, un brownie y un tiramisú. Nos decidimos por el tiramisú y otro postre de los que había en la carta, un panqueque de dulce de leche. Muy bien los dos, la verdad. Luego llega el café, del que no hay foto. Para mi gusto estaba algo suave, pero nada malo.

Gauchitos Grill Hospitalet Gastronòmic

Panqueque de dulce de leche.

Gauchitos Grill Hospitalet Gastronòmic

Tiramisú con bolitas de sandía.

Gauchitos Grill Hospitalet Gastronòmic

Mini gintónic con melón y sandía.

Para rematar la cena nos ofrecieron un mini gintónic con unas bolitas de melón y sandía, muy refrescante. Así que ya sabéis, si estáis en Hospitalet y os apetece ir a un restaurante argentino, os recomiendo éste. Y si váis reservando en El Tenedor, mucho mejor para vosotros. Os dejo la foto de la cuenta para dos personas. Repetiremos!

C/ Pasaje Jansana, 6.

Gauchitos Grill Hospitalet Gastronòmic

Muy buena RCP reservando en El Tenedor.